El estrés maternal…

El primer año de mi príncipe yo pensé que pararía en un pisquiátrico. No sólo debía atenderlo a él, es que también debía ir a trabajar a una oficina, atender llamadas de la oficina (en horas no laborales) escribir cinco artículos académicos para cumplir los requisitos de mi doctorado, dar clases  en la universidad y si acaso tenía tiempo, debía peinarme, cepillarme los dientes, comer algo, ir al baño y dormir.

Llegaba en la tarde agotada a amamantar a mi niño, jugar con él, enseñarlo a hablar, a gatear y caminar. Creo que ese era el momento que más disfrutaba del día. Cuando se dormía, entonces comenzaba a preparar clases, escribir, y toda la lista de pendientes que siempre copaba mi agenda.

Soporté un año esa situación y luego frené. Me dediqué a lo estrictamente necesario, que era asistir a la oficina a trabajar (porque hay que pagar cuentas), una sola clase en la universidad y a mi pequeño.

Luego por esas cosas de la vida hemos estado juntos más de 6 meses, sin guardería que nos separe, sin oficina que atender, sólo con las clases de la universidad. Ha sido un tiempo maravilloso para verlo crecer y he disfrutado cada momento, incluso las pataletas.

Sin embargo también he reflexionado sobre lo mucho que nos exigimos las madres y el nivel de tensión (estrés) al que nos sometemos. Ahora no creo que termine en un psiquiátrico por la maternidad, aunque mi pequeño apenas tiene 3 años, y ya mis amigas (madres veteranas) me advierten sobre la adolescencia…espero que de aquí a allá ya los científicos hayan encontrado alguna vacuna para madres de adolescentes….

¡¡Gracias por hacerme tu mamá!!

Te veo dormir en tu inocencia perfecta

Y respiras con la paz de que el mundo es tuyo

Balbuceas algo, te volteas, sueltas las piernas y sigues dormido

Yo te observo maravillada

Preguntándome cómo estuviste en mi vientre 9 meses, y ahora eres tan “autónomo”

Siempre te quieres poner los zapatos “cholito” y preguntas “mamí cómo me los pusí?”

Te pones y quitas tu pantalón

Todavía me pides ayuda con las camisas

Te cepillas los dientes sólo y te bañas “cholito”

Quieres cocinar, limpiar, manejar, y muchos más verbos…

Estás descubriendo el mundo y yo me admiro con el brillo de tu mirada ante cada hallazgo

Y quisiera poder encapsularte para abrazarte asi chiquitico siempre y para que nada nunca perturbe tu respiración, tu mirada o la paz de tu sueño

Pero eres de Dios y de la vida que te ha llamado a este momento y esta hora

Sigo sin comprender cómo te formaste dentro de mi

Pero creo que los milagros no se comprenden; sólo se viven, se disfrutan ys e agradecen!

Gracias por hacerme tu mamá!

Te amo hijo!

Mamá y trabajadora ….

Estoy convencida de que el oficio más importante del mundo es el de ser madre. Una madre tiene la inmensa responsabilidad de criar y formar personas, que todos esperamos crezcan, con valores, principios y amor. La responsabilidad debería ser compartida con los padres, pero todos sabemos que muchas veces el padre no está y otras tantas el padre aunque está, sólo se limita a proveer, pero no a dar todo el afecto que un bebé necesita.

Son muchas las madre que deben trabajar, y entonces empieza ese terrible dilema y aquellas preguntas intensas: ¿con quién dejo a mi bebé? ¿se sentirá sól@? ¿estará bien que lo deje tantas horas? ¿pero si no trabajo cómo lo mantengo? Y esa madre se va acostumbrando a ese desapego que el bebé debe también superar.

Recuerdo que cuando me tocó reincorporarme a mi trabajo luego del postnatal tenía que levantarme a las 430am para dejarle todo listo a mi bebé. Aquello de secarse el cabello o maquillarse, había pasado a la historia. Llegaba a la oficina ya cansada. Cuando comenzó la guardería fue peor porque además de madrugar, mi hijo lloraba a mares cada mañana para despedirse. Sin embargo nada de eso le importaba a mi jefe que sólo quería que yo llegara a las 8 EN PUNTO (llegar a las 8:15am era tomado como una afrenta). Para mi era dificil decirle a mi hijo que no podría llorar más de 5 minutos, que por favor no se le ocurriera hacer pupú cuando estuvieramos por salir, que no se ensuciara la camisa del uniforme, entre otras muchas variables más… y en la noche, al regresar, yo no tenía la misma tranquilidad de antes para cargarlo, abrazarlo o amamantarlo.

El sistema debe cambiar, o mejor dicho, debemos cambiarlo, el trato laboral de una madre con hijos pequeños, no puede ser igual al de el resto de las mujeres. Porque nuestro contexto personal ha cambiado, pero es un contexto personal que afecta y que impacta en la sociedad, en la medida en que tengamos madres tranquilas también tendremos hijos felices y mejor formados.

Definitivamente si los hombres parieran, otra sería la historia…..

El bendito postnatal!

El día que tuve que regresar al trabajo y dejar a mi hijo de 5 meses en manos de mi mamá, recuerdo que ambos lloramos y nos extramos todo el día y el resto de los días sucesivos sin poder explicarnos por qué esa separación abrupta. Mis senos se llenaban de leche y dolían mucho. Pero me dolía más el corazón por no poder estar con ese pequeño que necesitaba a su mamá 100% de sus horas.

Mi historia es la misma de muchas mujeres en el mundo. Tengo la suerte y la bendición de contar con una madre que es una abuela maravillosa, sin embargo muchas deben dejar a sus niñ@s en manos de desconocidos, en guarderías y a cargo de personas que jamás podrán darle el mismo cuidado de una mamá.

Se ha iniciado un movimiento para exigir una extensión del permiso postnatal a seis meses como mínimo. Yo creo que debería ser un año, como mínimo. Es un plazo que garantizaría la completa recuperación (fisica y emocional) de la madre, luego del parto, la lactancia materna EXCLUSIVA y la posibilidad de buscar con calma quién cuidará al bebé una vez que se reintegre al trabajo. Y creo que un país como el nuestro, en el que se habla de la construcción de una nueva sociedad y tenemos un Ministerio para la Mujer y la Igualdad de Género, debería dar el paso para comenzar a humanizar la maternidad, tener madres tranquilas, niñ@s felices y una sociedad más fraterna.

BIENVENID@S!!

Sin duda, ser madre es la mejor experiencia de mi vida, pese a los trasnochos, vómitos, fiebres, cólicos, caídas, berrinches, mordidas, gritos y laaaargo etcétera.

Luego de 2 años y medio de haberme convertido en madre, decido iniciar este espacio para compartir e interactuar sobre la maternidad.

¡¡¡Bienvenid@s!!!